{"id":13750,"date":"2020-12-11T10:50:06","date_gmt":"2020-12-11T09:50:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/?p=13750"},"modified":"2020-12-11T10:59:09","modified_gmt":"2020-12-11T09:59:09","slug":"el-salto-de-darwin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/2020\/12\/11\/el-salto-de-darwin\/","title":{"rendered":"El salto de Darwin"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_13752\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-13752\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-13752\" title=\"El salto de Darwin. Interior coche. \u00a9 Esmeralda Martin\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/el-salto-de-darwin--interior-coche--esmeralda-martin.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/el-salto-de-darwin--interior-coche--esmeralda-martin.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/el-salto-de-darwin--interior-coche--esmeralda-martin-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-13752\" class=\"wp-caption-text\">El salto de Darwin. Interior coche. \u00a9 Esmeralda Martin.<\/p><\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.esmadrid.com\/informacion-turistica\/naves-espanol-matadero\" target=\"_blank\">Las Naves del Espa\u00f1ol en Matadero<\/a> acogieron ayer el estreno absoluto de <a href=\"https:\/\/www.esmadrid.com\/agenda\/salto-darwin-naves-espanol-matadero\" target=\"_blank\"><em>El salto de Darwin<\/em><\/a>, una obra que el dramaturgo franco-uruguayo <strong>Sergio Blanco<\/strong> quiso presentar en 2011 en Argentina pero que, debido a su indagaci\u00f3n en el sufrimiento de las v\u00edctimas de la Guerra de las Malvinas, se vio obligado a guardar en un caj\u00f3n. Dice el autor que con este texto ha querido adem\u00e1s reencontrarse con su lengua materna y que por eso Madrid, centro geopol\u00edtico de la misma, es el lugar ideal para mostrarla por primera vez, m\u00e1s a\u00fan si lo hace bajo la direcci\u00f3n de <strong>Natalia Men\u00e9ndez<\/strong>.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Argentina, 2 de abril de 1982, la Junta Militar de Gobierno ordena la conquista de las Islas Malvinas, administradas por el Reino Unido. As\u00ed comienza una guerra que durante diez semanas dejar\u00eda m\u00e1s de 600 muertos, la derrota del pa\u00eds sudamericano y finalmente la ca\u00edda de su dictadura. Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, en el Mundial de f\u00fatbol de M\u00e9xico, Maradona marcar\u00eda dos goles al equipo brit\u00e1nico que ser\u00edan interpretados en el imaginario popular como una revancha simb\u00f3lica. Ambientada en aquel <strong>contexto de exaltaci\u00f3n patri\u00f3tica y miedo<\/strong>, <em>El salto de Darwin<\/em> narra el viaje de una familia hacia los glaciares de la Tierra de Fuego para esparcir las cenizas de uno de sus miembros, fallecido en la contienda.<\/p>\n<p>Explica Sergio Blanco que existen dos tipos de personas a las que les gustan las <em>road movies<\/em>: las que comparten el impulso de huir y las que tienen el sue\u00f1o de poder regresar. Para satisfacer a ambos, a lo largo de este siniestro, conmovedor y disparatado viaje todos los personajes -excepto Kassandra- experimenten los dos estados, es decir la fuga hacia la tierra prometida y el reencuentro espiritual con el hijo, el hermano o el amigo desaparecido. <strong>M\u00e1s que hablar de la guerra en concreto o de la violencia en general, <em>El salto de Darwin<\/em> es una met\u00e1fora del duelo<\/strong>, de todas las fases por las que pasamos cuando perdemos a un ser querido: la incredulidad, la ira, la frustraci\u00f3n y finalmente la paz.<\/p>\n<p><iframe src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/N5KeoCRQidk\" frameborder=\"0\" width=\"623\" height=\"356\"><\/iframe><\/p>\n<p>Siempre son muchas las conversaciones que quedaron pendientes y con la muerte surge la necesidad -hasta entonces ignorada- de recuperar al fallecido juntando todas las personas que han sido importantes en su existencia, como si fueran las piezas desperdigadas de un puzle que nos devolver\u00e1 una imagen definitiva. La decepci\u00f3n llega cuando vemos que no encajan, que carecemos de explicaciones univocas. A lo mejor se deba a esto la superposici\u00f3n de tramas -s\u00f3lo esbozadas la mayor parte de las veces- que conforman\u00a0<em>El salto de Darwin<\/em>, <strong>un texto que pretender ser muchas obras al mismo tiempo y que de la comedia al drama, pasa por momentos que nos hacen pensar en el teatro del absurdo o el cine de terror<\/strong>. Se trata de un espect\u00e1culo hecho a retazos, con impresiones superpuestas sobre algunos temas fundamentales que nos conciernen: la muerte, pero tambi\u00e9n el tiempo, el amor o el deseo.<\/p>\n<p>El personaje de Kassandra, maravillosamente interpretada por <strong>Cecilia Freire<\/strong>, es como una alucinaci\u00f3n en medio del viaje, el espectro que representa aquello que m\u00e1s amamos y que tanto tiene en com\u00fan con lo que m\u00e1s tememos. Es esta mujer trans la que introduce la fantas\u00eda y canaliza el dolor, la que transforma a todos los personajes y les conduce a lo sagrado. Me hizo pensar en el visitante de\u00a0<em>Teorema<\/em>, la novela y pel\u00edcula de Pasolini, pero tambi\u00e9n podr\u00eda ser la chamana, la bruja o la\u00a0<em>jisra<\/em>\u00a0hind\u00fa -de sexo no binario-, en cualquier caso es <strong>un espejismo m\u00e1s de los que aparecen y desaparecen en muchas de sus obras<\/strong>, como si un r\u00edo subterr\u00e1neo conectara\u00a0<em>El salto de Darwin<\/em>\u00a0con textos posteriores como\u00a0<em>Ostia<\/em>\u00a0(2015), sobre la muerte del citado escritor y cineasta italiano, o anteriores, como el mon\u00f3logo\u00a0<em>Kassandra\u00a0<\/em>(2008).<\/p>\n<div id=\"attachment_13751\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-13751\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-13751\" title=\"El salto de Darwin. Grupo. \u00a9Esmeralda Mart\u00edn\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/el-salto-de-darwin--grupo--esmeralda-martn.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/el-salto-de-darwin--grupo--esmeralda-martn.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/el-salto-de-darwin--grupo--esmeralda-martn-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-13751\" class=\"wp-caption-text\">El salto de Darwin. Grupo. \u00a9 Esmeralda Mart\u00edn<\/p><\/div>\n<p>Y ahondando m\u00e1s en los cl\u00e1sicos algunas palabras de la madre evocan un t\u00f3pico cl\u00e1sico de la literatura universal: la incomprensi\u00f3n de ver muerto a qui\u00e9n has dado la vida. \u00abLos vi nacer. Menudos, desarmados. \/ Pero en su carne yo le\u00eda: muerte\u00bb, dice la poeta \u00c1ngela Figuera Aymerich en <em>Belleza cruel<\/em>, y eso parece tambi\u00e9n subrayarnos el personaje interpretado por <strong>Goizalde N\u00fa\u00f1ez<\/strong>. Mientras, el aparte esc\u00e9nico sobre la Teor\u00eda de la Evoluci\u00f3n de Darwin que interpreta <strong>Juan Blanco<\/strong>, el novio,\u00a0sugiere una idea de la piedad humana y en especial de la piedad femenina como origen de la civilizaci\u00f3n frente a la naturaleza, de la moral frente a la barbarie, del <em>salto<\/em> de la humaidad frente a las dem\u00e1s especies. Cabe referirse tambi\u00e9n a\u00a0<strong>Olalla Hern\u00e1ndez<\/strong>,\u00a0la hija que hace de narradora, a\u00a0<strong>Jorge Us\u00f3n<\/strong>,\u00a0arquetipo de la masculinidad aparentemente m\u00e1s convencional del padre,\u00a0y a\u00a0<strong>Teo Lucadamo<\/strong>, que pulula como una sombra por el escenario y canta alg\u00fan tema musical de los 80 en directo.<\/p>\n<p>No es la primera vez que Natalia Men\u00e9ndez, directora del Teatro Espa\u00f1ol desde hace un a\u00f1o, monta una obra de Sergio Blanco, galardonado con el <strong>Premio Nacional de Dramaturgia de Uruguay<\/strong> o con el <strong>Premio Internacional Casa de las Am\u00e9ricas<\/strong> entre otros. En 2017 trajo al <a href=\"https:\/\/www.esmadrid.com\/informacion-turistica\/pavon-teatro-kamikaze\" target=\"_blank\">Pav\u00f3n Teatro Kamikaze<\/a> su autoficci\u00f3n <em>Tebas Land<\/em>, inspirada en el legendario mito de Edipo. Fue entonces cuando descubri\u00f3 <em>El salto de Darwin<\/em>, escrita en 2011 y que aparec\u00eda mencionado en el texto -ese r\u00edo subterr\u00e1neo que conecta las obras del autor-. Desde hace tres a\u00f1os ha querido llevarla a escena y ahora ha llegado el momento gracias a esta coproducci\u00f3n del Teatro Espa\u00f1ol y la compa\u00f1\u00eda Entrecajas en colaboraci\u00f3n con el <strong>Festival de Oto\u00f1o<\/strong>, que con este t\u00edtulo llega a su fin. Podr\u00e1 verse hasta el 17 de enero.<\/p>\n<p><iframe src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/_Q7C7tMMD-0\" frameborder=\"0\" width=\"623\" height=\"356\"><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las Naves del Espa\u00f1ol en Matadero acogieron ayer el estreno absoluto de El salto de Darwin, una obra que el dramaturgo franco-uruguayo Sergio Blanco quiso presentar en 2011 en Argentina pero que, debido a su indagaci\u00f3n en el sufrimiento de las v\u00edctimas de la Guerra de las Malvinas, se vio obligado a guardar en un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":13754,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1,5,7],"tags":[12,63,9,77],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13750"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13750"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13750\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13758,"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13750\/revisions\/13758"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13754"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13750"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13750"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13750"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}