{"id":15465,"date":"2022-02-24T17:52:06","date_gmt":"2022-02-24T16:52:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/?p=15465"},"modified":"2022-02-25T12:43:50","modified_gmt":"2022-02-25T11:43:50","slug":"las-vanguardias-del-prado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/2022\/02\/24\/las-vanguardias-del-prado\/","title":{"rendered":"Las vanguardias del Prado"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_15466\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-15466\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-15466\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/la-bolonesa--maria-blanchard--c-1925--museo-del-prado-.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/la-bolonesa--maria-blanchard--c-1925--museo-del-prado-.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/la-bolonesa--maria-blanchard--c-1925--museo-del-prado--300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-15466\" class=\"wp-caption-text\"><em>La bolo\u00f1esa<\/em>. Mar\u00eda Blanchard. c.1925. Museo del Prado.<\/p><\/div>\n<p>El a\u00f1o pasado el <strong><a href=\"https:\/\/www.esmadrid.com\/informacion-turistica\/museo-del-prado\">Museo del Prado<\/a><\/strong> adquiri\u00f3, gracias a los fondos del legado de Clara S\u00e1nchez, un cuadro de <strong>Mar\u00eda Blanchard<\/strong> titulado <em>La bolo\u00f1esa<\/em>, que muestra a una de las mariscadoras del Paso de Calais, en el Canal de la Mancha. De esta manera la pinacoteca romp\u00eda el techo cronol\u00f3gico de su colecci\u00f3n, que hasta entonces se hab\u00eda fijado en 1881, a\u00f1o del nacimiento de Pablo Picasso. La obra de la artista santanderina es posterior a su fase cubista. Despu\u00e9s de que sus bodegones se confundieran durante una \u00e9poca con los de su querido amigo Juan Gris, la pintora desarroll\u00f3 un estilo muy personal, del que este lienzo es un buen ejemplo: figuras rotundas de aire melanc\u00f3lico.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Sin embargo, como nos explicaba la profesora de artes pl\u00e1sticas del bachillerato en nuestras visitas mensuales al museo, las vanguardias siempre han estado latentes en muchas de las salas del Prado. Si a los diecis\u00e9is a\u00f1os me resultaba fascinante o\u00edrla explicar las razones por las que una obra se adelantaba varios siglos a la modernidad, ahora cuando paseo por <strong><a href=\"https:\/\/www.esmadrid.com\/agenda\/arcomadrid-feria-de-madrid\">ARCO<\/a><\/strong>, que se celebra estos d\u00edas en Madrid, pienso en ella y en su extraordinaria manera de mirar los cuadros. Se llamaba Covadonga Garc\u00eda Bueno. Como hace much\u00edsimos a\u00f1os que no la veo, sirva de homenaje este texto, que recorre cuatrocientos a\u00f1os de historia en busca del origen del impresionismo, el expresionismo, el surrealismo, la abstracci\u00f3n y el conceptual.<\/p>\n<div id=\"attachment_15467\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-15467\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-15467\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/vistas-del-jardin-de-la-villa-medici-en-roma--velazquez--museo-del-prado-.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/vistas-del-jardin-de-la-villa-medici-en-roma--velazquez--museo-del-prado-.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/vistas-del-jardin-de-la-villa-medici-en-roma--velazquez--museo-del-prado--300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-15467\" class=\"wp-caption-text\"><em>Vistas del jard\u00edn de la Villa Medici en Roma<\/em>. Vel\u00e1zquez. Museo del Prado.<\/p><\/div>\n<p><strong><em>Vistas del jard\u00edn de Villa Medici,<\/em>\u00a0c.1639. Vel\u00e1zquez, el impresionismo.<\/strong><\/p>\n<p>Entre 1629 y 1631, Vel\u00e1zquez estuvo viviendo en Roma gracias a la protecci\u00f3n del rey Felipe IV, que consideraba imprescindible que su pintor de c\u00e1mara se formase en el gusto italiano. En Italia descubri\u00f3 la obra de Rafael, Miguel \u00c1ngel, Guercino, Lorena o Bernini, e incluso conoci\u00f3 a Ribera, el <em>Spagnoletto<\/em>. Despu\u00e9s de esta experiencia su estilo cambiar\u00eda considerablemente. Dio protagonismo a los desnudos inspirados en la estatuaria antigua y su paleta se llen\u00f3 de bermellones, verdes y azules. Pero tambi\u00e9n, en el jard\u00edn de Villa Medici, pint\u00f3 <strong>dos cuadros al margen de todas las influencias<\/strong>. Tal vez los hizo en un momento de descanso, sin la pretensi\u00f3n de que alg\u00fan d\u00eda se colgaran en la pared. Tienen un aspecto abocetado, como si fueran los apuntes que se toman en una libreta de dibujo. Se ha dicho que incluso podr\u00eda haberlos pintado al aire libre -algo inusual en el siglo XVII- y que con ellos Vel\u00e1zquez se adelantaba tres siglos a la t\u00e9cnica conocida como <em>plenairismo<\/em>, iniciada en Francia por los artistas de la Escuela de Barbizon. Lo que probablemente nunca se imagin\u00f3, es que cuando en 1865 Manet visitase el Museo del Prado, el mismo iba a convertirse en una referencia para los impresionistas, del mismo modo que los maestros italianos lo hab\u00edan sido para \u00e9l. En estos dos peque\u00f1os paisajes de pinceladas sueltas y vibrantes est\u00e1 ya todo Monet, Pissarro, Sisley o Renoir.<\/p>\n<div id=\"attachment_15468\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-15468\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-15468\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/una-fabula--el-greco--museo-del-prado--detalle.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/una-fabula--el-greco--museo-del-prado--detalle.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/una-fabula--el-greco--museo-del-prado--detalle-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-15468\" class=\"wp-caption-text\"><em>Una f\u00e1bula<\/em>. El Greco. Museo del Prado. (Detalle)<\/p><\/div>\n<p><strong><em>Una f\u00e1bula, <\/em>1580. El Greco, el expresionismo.<\/strong><\/p>\n<p>Es probable que esta peque\u00f1a pintura de El Greco haga referencia a otra del griego Antifilo, desaparecida y citada por Plinio el Viejo en su <em>Historia Natural,<\/em> en la que se refiere a la belleza del fuego y a la dificultad de su representaci\u00f3n. En cualquier caso, este lienzo podr\u00eda ser un resumen del caracter\u00edstico estilo del cretense. El foco de luz emana de un ascua que un ni\u00f1o sostiene entre sus dedos. A su lado le acompa\u00f1an un mono con un gesto humano y un hombre con gesto animal. Los colores \u00e1cidos e irreales, las pinceladas densas, la confusi\u00f3n de las texturas -los pa\u00f1os que parecen rocas, las rocas que parecen nubes- o <strong>la viveza de cada objeto, como si estuviesen agitados desde su interior<\/strong>, hacen de El Greco un claro precedente de las distintas corrientes expresionistas. Picasso, que descubri\u00f3 su obra en las mismas salas del Prado, se convirti\u00f3 en su mejor heredero durante la \u00e9poca azul; los pintores de Die Blaue Reiter (Kandinsky, Kee, Macke\u2026) le consideraban un precursor; el cineasta ruso Sergei Eisenstein, autor de <em>El Acorazado Potemkin<\/em>, le dedic\u00f3 un ensayo maravilloso, y Jackson Pollock le consideraba uno de los artistas que m\u00e1s le hab\u00edan influido.<\/p>\n<div id=\"attachment_15469\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-15469\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-15469\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/perro-semihundido--goya--museo-del-prado-.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/perro-semihundido--goya--museo-del-prado-.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/perro-semihundido--goya--museo-del-prado--300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-15469\" class=\"wp-caption-text\"><em>Perro semihundido<\/em>. Goya. Museo del Prado.<\/p><\/div>\n<p><strong><em>Perro semihundido<\/em>, 1819-1823. Goya, la abstracci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Mucho antes que Picasso, Goya fue quemando etapas en una intensa trayectoria personal hacia la culminaci\u00f3n art\u00edstica. A lo largo de ochenta a\u00f1os agot\u00f3 todos los caminos de la pintura. Empez\u00f3 siendo un heredero barroco, admirador de Rembrandt y Vel\u00e1zquez; con los cartones para tapiz se acerc\u00f3 a los rococ\u00f3 franceses; gracias a <em>Los fusilamientos del 3 de mayo en Madrid<\/em> tal vez se convirtiera en el primer rom\u00e1ntico, al percatarse de que los h\u00e9roes encarnan a las naciones enteras; en sus series de grabados, como <em>Los caprichos<\/em> o <em>Los desastres de la guerra<\/em>, se adentr\u00f3 en los sue\u00f1os, tal y como m\u00e1s tarde har\u00edan los simbolistas; tambi\u00e9n creo el retrato psicol\u00f3gico y con la <em>Lechera de Burdeos<\/em>, uno de sus \u00faltimos cuadros, le pisa los talones a Manet y se sit\u00faa en un arte m\u00e1s preocupado por reflejar las sensaciones que por copiar la realidad. Es el <em>Perro semihundido<\/em>, uno de las pinturas murales que decoraban la Quinta del sordo, su obra m\u00e1s audaz. <strong>Tan atrevido y revolucionario que, en muchas ocasiones, al igual que el resto de pinturas negras, se ha considerado falso<\/strong>. Goya lo pint\u00f3 sin \u00e1nimo de lucro, para que le acompa\u00f1ara como las vistas que ten\u00eda desde su casa a la vega del Manzanares. Durante d\u00e9cadas se ignoraron y 1878 el empresario \u00c9mile d\u2019Erlanger las present\u00f3 en la Exposici\u00f3n Universal de Par\u00eds, para donarlas en 1881 -el mismo a\u00f1o que naci\u00f3 Picasso- al Museo del Prado. La cabeza del perro (un hocico, una oreja, un ojo) es el \u00fanico elemento figurativo, casi irreconocible. Todo lo dem\u00e1s (la arena, el aire, el cielo) forma una abstracci\u00f3n que podr\u00eda recordarnos a las de Mark Rothko, T\u00e0pies o Millares.<\/p>\n<div id=\"attachment_15470\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-15470\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-15470\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/la-extraccion-de-la-piedra-de-la-locura--el-bosco--museo-del-prado-.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/la-extraccion-de-la-piedra-de-la-locura--el-bosco--museo-del-prado-.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/la-extraccion-de-la-piedra-de-la-locura--el-bosco--museo-del-prado--300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-15470\" class=\"wp-caption-text\"><em>La extracci\u00f3n de la piedra de la locura<\/em>. El Bosco. Museo del Prado.<\/p><\/div>\n<p><strong><em>La extracci\u00f3n de la piedra de la locura<\/em>, 1494.\u00a0El Bosco, el surrealismo.<\/strong><\/p>\n<p>El Bosco fue surrealista antes del surrealismo, o al menos eso es lo que pensaba Andr\u00e9 Bret\u00f3n, pope de un movimiento que coloc\u00f3 las pulsiones inconscientes en el centro del arte. Del grupo, los espa\u00f1oles Salvador Dal\u00ed y Luis Bu\u00f1uel descubrieron en la d\u00e9cada de 1920, cuando viv\u00edan en la Residencia de Estudiantes de Madrid, <em>El jard\u00edn de las delicias<\/em>, <em>El carro del heno<\/em>, <em>Las tentaciones de San Antonio Abad<\/em>, <em>La mesa de los pecados capitales<\/em> y <em>La extracci\u00f3n de la piedra de la locura<\/em>, el extraordinario conjunto de tablas del pintor flamenco que conserva el Prado y que Felipe II hab\u00eda coleccionado de manera obsesiva. Los investigadores no se ponen de acuerdo a cerca de lo que realmente quer\u00edan decir estos cuadros. <strong>Algunas escenas parecen hacer alusi\u00f3n a los bestiarios, leyendas y supersticiones medievales, otras son burlas del poder eclesi\u00e1stico, la autoridad imperial y la burgues\u00eda<\/strong>. En la obra que hemos elegido se alude a un proverbio holand\u00e9s, escrito en letras g\u00f3ticas en torno al \u00f3culo, que dice: \u201cMaestro, extr\u00e1igame la piedra, mi nombre es Lubber Das\u201d, un personaje popular que representa la estulticia. Aunque no se trata de la \u00fanica representaci\u00f3n de este tema en la pintura del siglo XVI, sin duda es la imagen m\u00e1s elocuente: el embudo que corona al cirujano, la mujer reclinada con un libro en la cabeza. \u00bfQui\u00e9n est\u00e1 m\u00e1s loco?<\/p>\n<div id=\"attachment_15471\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-15471\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-15471\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/agnus-dei--francisco-zurbaran--museo-del-prado-.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/agnus-dei--francisco-zurbaran--museo-del-prado-.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/agnus-dei--francisco-zurbaran--museo-del-prado--300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-15471\" class=\"wp-caption-text\"><em>Agnus Dei<\/em>. Francisco Zurbar\u00e1n. Museo del Prado.<\/p><\/div>\n<p><strong><em>Agnus Dei,<\/em> 1640. Zurbar\u00e1n, el conceptual.<\/strong><\/p>\n<p>De todos los grandes maestros del Siglo de Oro, Zurbar\u00e1n es sin duda el m\u00e1s espa\u00f1ol. Ante sus cuadros observamos que no se preocup\u00f3 demasiado ni por el domino de la perspectiva ni por el estudio de la anatom\u00eda, cuestiones fundamentales en los talleres italianos. El pintor de monjes y m\u00e1rtires daba m\u00e1s importancia a la captaci\u00f3n f\u00edsica de las texturas, los vol\u00famenes y la luz, que a los preceptos te\u00f3ricos de los tratados de arte. <strong>Como si tuviera dos grandes lupas en los ojos miraba la esencia de las cosas, que en sus cuadros alcanzan tal elevaci\u00f3n espiritual que parecen ser las cosas reales, las cosas en s\u00ed, y a la vez s\u00edmbolo de lo inmaterial<\/strong>. Por esto Zurbar\u00e1n ha sido reivindicado sucesivamente a lo largo del siglo XX. Sus bodegones son una suerte de piezas conceptuales que siempre dicen m\u00e1s de lo que parecen. <em>Agnus Dei<\/em> es el cordero m\u00edstico, pero tambi\u00e9n un cordero sin m\u00e1s, uno de tantos, casi como si fuera simult\u00e1neamente una alusi\u00f3n velada a Santa Teresa de Jes\u00fas, \u201cDios est\u00e1 entre los pucheros\u201d, y una precedente del \u201cEsto no es una pipa\u201d de Magritte.<\/p>\n<p>Ahora, con los ojos bien abiertos, sigo mi paseo por Arco, la feria de arte contempor\u00e1neo de Madrid en busca de los maestros de arte contempor\u00e1neo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El a\u00f1o pasado el Museo del Prado adquiri\u00f3, gracias a los fondos del legado de Clara S\u00e1nchez, un cuadro de Mar\u00eda Blanchard titulado La bolo\u00f1esa, que muestra a una de las mariscadoras del Paso de Calais, en el Canal de la Mancha. 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