{"id":4864,"date":"2015-11-04T12:48:43","date_gmt":"2015-11-04T11:48:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/?p=4864"},"modified":"2016-10-27T16:20:11","modified_gmt":"2016-10-27T15:20:11","slug":"la-revolucion-del-color","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/2015\/11\/04\/la-revolucion-del-color\/","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n del color"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_4865\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-4865\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-4865\" title=\"Kandinsky\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/kandinsky-623x356.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/kandinsky-623x356.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/kandinsky-623x356-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-4865\" class=\"wp-caption-text\"><em>Amarillo, rojo, azul<\/em>. Vassily Kandinsky. 1925<\/p><\/div>\n<p>Este oto\u00f1o coinciden en Madrid cuatro exposiciones monogr\u00e1ficas dedicadas a <strong>Munch<\/strong>, <strong>Bonnard<\/strong>, <strong>Kandinsky<\/strong> y <strong>Max Bill<\/strong>, destacados pintores de principios de siglo XX que hicieron un renovado uso del color.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Habr\u00eda que remontarse varios siglos para comprender lo que esto supone, porque <strong>la historia del arte es tambi\u00e9n la historia de los colores<\/strong>. Desde el sentido que tiene el p\u00farpura, extra\u00eddo de la tinta viol\u00e1cea de una molusco y asociado al poder en la Antig\u00fcedad, al significado especial que los artistas otorgaron en la Edad Media al pigmento azul, proveniente del car\u00edsimo lapisl\u00e1zuli y reservado para el manto de la Virgen. Entre los historiadores del arte es frecuente hablar del rojo de Vel\u00e1zquez o del plata de Goya, pero a partir del siglo XIX, con el desarrollo de las pinturas de fabricaci\u00f3n industrial, los colores dejan de tener la firma propia de cada artista, que hasta la \u00e9poca los preparaba de forma artesanal en su taller. Sin embargo es entonces cuando empieza a cobrar cierta relevancia la <strong>teor\u00eda del color<\/strong> entre impresionistas y puntillistas, y ya a principios del siglo XX surge con fuerza la <strong>psicolog\u00eda del color<\/strong>, fundamental para comprender la pintura de los fauvistas y expresionsitas, referencia ineludible de Bonnard, Munch o Kandinsky.<\/p>\n<div id=\"attachment_4866\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-4866\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-4866\" title=\"Munch 623x356\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/munch-623x356.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/munch-623x356.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/munch-623x356-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-4866\" class=\"wp-caption-text\"><em>Cerca de la cama de la muerte<\/em>. Edward Munch. 1915<\/p><\/div>\n<p>Podr\u00edamos decir que<strong>\u00a0gracias a la vanguardia el color pierde en la pintura sus connotaciones culturales<\/strong>\u00a0\u2013 el blanco como s\u00edmbolo de pureza, el amarillo tan frecuentemente usado para representar al diablo, el bermell\u00f3n propio de la corte\u2026 \u2013 y redefine su expresividad a trav\u00e9s de la percepci\u00f3n subjetiva o de los estudios pseudocient\u00edficos que, entre otros realizar\u00eda Wassily Kandinsky. Por este motivo creo que las cuatro exposiciones que coinciden ahora mismo en Madrid son una ocasi\u00f3n sin precedentes para disfrutar de algo que podr\u00edamos llamar \u201cla revoluci\u00f3n del color\u201d.<\/p>\n<p>En la muestra de <strong><a href=\"http:\/\/www.esmadrid.com\/agenda\/edvard-munch-arquetipos\">Munch<\/a><\/strong>, hasta el 17 de enero en el Museo Thyssen-Bornemisza, encontramos numerosos ejemplos de este subjetivismo del color. Las paredes verdes o amarillas de una habitaci\u00f3n pueden hablarnos de la enfermedad y el rojo de una melena del deseo de la mujer fatal. No importa tanto que en realidad los colores sean estos u otros, sino que transmitan con fuerza un estado de \u00e1nimo concreto. Esta exposici\u00f3n, que en lugar de seguir un recorrido cronol\u00f3gico propone un <strong>acercamiento tem\u00e1tico a la obra del autor de <em>El Grito<\/em><\/strong>, tambi\u00e9n sirve para ilustrar c\u00f3mo cada tema se representa mejor con una gama de colores en concreto.<\/p>\n<div id=\"attachment_4867\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-4867\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-4867\" title=\"Bonnard 623x356\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/bonnard-623x356.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/bonnard-623x356.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/bonnard-623x356-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-4867\" class=\"wp-caption-text\"><em>El ba\u00f1o<\/em>. Pierre Bonnard. 1925.<\/p><\/div>\n<p>Tambi\u00e9n\u00a0<a href=\"http:\/\/www.esmadrid.com\/agenda\/pierre-bonnard-fundacion-mapfre-sala-recoletos\"><strong>Bonnard<\/strong><\/a>, a qui\u00e9n la Sala Recoletos dedica una exposici\u00f3n hasta el 10 de enero que traza toda su trayectoria, usa el color como recurso espec\u00edfico de la pintura. Tal vez porque frente a la fotograf\u00eda \u2013\u00a0<strong>en la muestra se pueden ver algunas tomadas por el propio artista<\/strong>\u00a0\u2013 era lo que de modo m\u00e1s singular la caracterizaba entonces. Cuando pinta los ba\u00f1os terap\u00e9uticos de su mujer, contrasta los amarillos y naranjas de las paredes con el blanco y el azul del agua. Pero lo que demuestra que Bonnard es un gran artista es su capacidad para pintar de rosas y rojos las paredes de las habitaciones sin que nos percatemos de la inverosimilitud de esta opci\u00f3n. Para m\u00ed la exposici\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Mapfre ha sido un redescubrimiento del artista, durante a\u00f1os marginado en los libros de historia del arte por no adherirse a ninguno de los movimientos de vanguardia.<\/p>\n<p>Un acercamiento radicalmente distinto es el de Vassily <a href=\"http:\/\/www.esmadrid.com\/agenda\/kandinsky-retrospectiva\"><strong>Kandinsky<\/strong><\/a>. CentroCentro Cibeles presenta hasta el 28 de febrero <strong>la colecci\u00f3n que la viuda del artista don\u00f3 al Centro Pompidou<\/strong> de Par\u00eds. La muestra recorre pormenorizadamente los a\u00f1os en los que form\u00f3 parte de Blaue Reiter en Munich, su vuelta a Rusia con motivo de la Revoluci\u00f3n Sovi\u00e9tica, la Bauhaus, donde dar\u00eda clases, y su exilio en Par\u00eds tras el ascenso del nazismo. A trav\u00e9s de libros como <em>Punto y l\u00ednea sobre el plano <\/em>Kandinsky propondr\u00e1 una serie de principios para hacer uso del color en el arte nuevo, algo que influir\u00e1 de forma definitiva a muchos de los artistas de las siguientes generaciones.<\/p>\n<p><iframe src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/1JS-t7VRsts?list=PLeqZcEhGWjPrme9QQn-YkIQTD3dOfTUQZ\" frameborder=\"0\" width=\"623\" height=\"350\"><\/iframe><\/p>\n<p>Un ejemplo es\u00a0<a href=\"http:\/\/www.esmadrid.com\/agenda\/max-bill-fundacion-juan-march\"><strong>Max Bill<\/strong><\/a>, a qui\u00e9n la Fundaci\u00f3n Juan March dedica hasta el 17 de enero una complet\u00edsima exposici\u00f3n que aborda su trabajo como dise\u00f1ador y sus \u201cobjetos configurados para el uso espiritual\u201d, o sea sus pinturas. Es evidente que durante sus a\u00f1os de estudiante en La Bauhaus interioriz\u00f3 las lecciones de Kandinsky en torno al color y cierta est\u00e9tica de lo trascendental, tan caracter\u00edstica de los padres de la abstracci\u00f3n y heredera de la tradici\u00f3n rom\u00e1ntica. La obra de Max Bill, especialmente sus dise\u00f1os, demuestra que\u00a0<strong>esta \u201crevoluci\u00f3n del color\u201d ha cambiado nuestro entorno cotidiano de manera definitiva<\/strong>. Al salir de la exposici\u00f3n pienso en el color que tendr\u00edan las l\u00e1mparas y sillas de los restaurantes, los escaparates que jalonan la avenida o la publicidad de los autobuses, si estos artistas, Munch, Bonnard, Kandinsky y Max Bill no hubieran liberado la paleta del sentido y significados que se les daba la historia hasta no hace tanto tiempo.<\/p>\n<div id=\"attachment_4872\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-4872\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-4872\" title=\"Construcci\u0097n simult\u0087nea de dos  sistemas progresivos 1951\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/construccin-simultnea-de-dos-sistemas-progresivos-1951.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/construccin-simultnea-de-dos-sistemas-progresivos-1951.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/construccin-simultnea-de-dos-sistemas-progresivos-1951-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-4872\" class=\"wp-caption-text\"><em>Construcci\u0097n simult\u0087nea de dos sistemas progresivos<\/em>. Max Bill. 1951.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este oto\u00f1o coinciden en Madrid cuatro exposiciones monogr\u00e1ficas dedicadas a Munch, Bonnard, Kandinsky y Max Bill, destacados pintores de principios de siglo XX que hicieron un renovado uso del color.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":4868,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[37,25,156,9],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4864"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4864"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4864\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4870,"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4864\/revisions\/4870"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4868"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4864"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4864"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4864"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}