{"id":5271,"date":"2016-01-19T13:13:49","date_gmt":"2016-01-19T12:13:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/?p=5271"},"modified":"2016-02-24T11:16:20","modified_gmt":"2016-02-24T10:16:20","slug":"la-huella-de-ingres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/2016\/01\/19\/la-huella-de-ingres\/","title":{"rendered":"La huella de Ingres"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_5272\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-5272\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-5272\" title=\"La Gran Odalisca 623x356\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/la-gran-odalisca-623x356.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/la-gran-odalisca-623x356.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/la-gran-odalisca-623x356-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-5272\" class=\"wp-caption-text\"><em>La Gran Odalisca.<\/em> Ingres, 1814. \u00a9 Mus\u00e9e du Louvre.<\/p><\/div>\n<p>Con motivo de <a href=\"http:\/\/www.esmadrid.com\/agenda\/ingres-museo-del-prado\" target=\"_blank\">la exposici\u00f3n que el Museo del Prado dedica a Ingres<\/a>, me he planteado hacer un recorrido por el <a href=\"http:\/\/www.esmadrid.com\/paseo-del-arte\" target=\"_blank\">Paseo del Arte<\/a> en busca de las deudas y de la influencia del maestro franc\u00e9s. Adem\u00e1s de ser uno de los grandes exponentes del clasicismo, el artista fue uno de los pintores favoritos de Pablo Picasso.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Ingres nunca mostr\u00f3 un especial inter\u00e9s por el arte espa\u00f1ol, heredero de una tradici\u00f3n barroca y muy alejado de los sobrios postulados defendidos por la escuela francesa, triunfo de la l\u00ednea sobre el color y rigor filol\u00f3gico en la interpretaci\u00f3n de los distintos episodios representados. Solo <strong>Vel\u00e1zquez<\/strong>, sin duda el m\u00e1s conceptual de todos los pintores del Siglo de Oro, le suscit\u00f3 cierta admiraci\u00f3n, seguramente debido a la insistencia de <strong>Jos\u00e9 de Madrazo<\/strong>, con qui\u00e9n coincidi\u00f3 de joven en el taller de su maestro, <strong>Jacques-Luis David<\/strong>. Sin embargo, al cabo de los a\u00f1os, como podemos ver en la exposici\u00f3n del Museo del Prado, la pintura de Ingres se fue haciendo cada vez m\u00e1s fantasiosa y emocional, y fue conectando poco a poco con el arte tardomedieval y manierista, es decir con los l\u00edmites del clasicismo.<\/p>\n<p>Pero vayamos por orden. Fue durante sus a\u00f1os de formaci\u00f3n, cuando Ingres descubri\u00f3 la pintura de <strong>Rafael<\/strong>, el artista que m\u00e1s le influir\u00eda a lo largo de su trayectoria. Gracias al Museo Napole\u00f3n de Par\u00eds, donde se hab\u00edan reunido obras procedentes de los saqueos de las tropas francesas por toda Europa, pudo estudiar en profundidad la obra del genio italiano. All\u00ed viajar\u00edan algunos cuadros que formaban parte de las colecciones reales espa\u00f1olas y que hoy pueden contemplarse en el Museo del Prado, como\u00a0<em>La Perla<\/em>, una Sagrada familia llamada de este modo por su enorme valor, o\u00a0<em>El pasmo de Sicilia,\u00a0<\/em>que en el siglo XIX se consideraba el cuadro m\u00e1s importante de la pinacoteca y ocupaba un lugar privilegiado en la Sala basilical, la mismo que hoy ocupan\u00a0<em>Las Meninas<\/em>.<\/p>\n<div id=\"attachment_5273\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-5273\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-5273\" title=\"Grandes escenas 623x356\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/grandes-escenas-623x356.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/grandes-escenas-623x356.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/grandes-escenas-623x356-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-5273\" class=\"wp-caption-text\"><em>El sue\u00f1o de Ossian<\/em>. Ingres 1813. \u00a9 Montauban, Mus\u00e9e Ingres. <em>El Pasmo de Sicila<\/em>. Rafael, 1515-1516. \u00a9 Museo Nacional del Prado.<\/p><\/div>\n<p>En la pintura de Ingres est\u00e1 ese mismo dibujo seguro y minucioso tan caracter\u00edstico de Rafael y que en el siglo XX reivindicar\u00edan artistas como <strong>Picasso<\/strong>. Tal vez porque es la disciplina m\u00e1s mental de cuantas integran la pintura, pues es a trav\u00e9s del dibujo como se plasman primero las ideas. Para comprender mejor que quiero decir basta acercarse al Museo Thyssen-Bornemisza, donde se conserva <a href=\"http:\/\/www.museothyssen.org\/thyssen\/ficha_obra\/954\" target=\"_blank\">uno de los arlequines<\/a> del pintor malague\u00f1o en el que se refleja claramente la influencia de Ingres. No s\u00f3lo en la l\u00ednea cerrada, tambi\u00e9n en la elecci\u00f3n de la paleta, marcada por una luz muy fr\u00eda, y por la volumetr\u00eda n\u00edtida, casi escult\u00f3rica, de la figura. M\u00e1s de una vez Picasso dir\u00eda que el maestro franc\u00e9s era uno de los pintores favoritos y, aunque esta declaraci\u00f3n pueda parecernos cuanto menos sorprendente, lo cierto es que si examinamos con atenci\u00f3n <em>La gran odalisca<\/em> de Ingres, expuesta estos d\u00edas en el Museo del Prado, podemos comprender el porqu\u00e9 de esta fascinaci\u00f3n. En realidad, cada parte de la anatom\u00eda de esta figura est\u00e1 tomada desde una perspectiva diferente sin atender a las proporciones reales, sino m\u00e1s bien al efecto de conjunto, como cien a\u00f1os m\u00e1s tarde propondr\u00eda el <strong>cubismo<\/strong>. Si la Odalisca se pusiera de pie ser\u00eda monstruosa, los brazos le colgar\u00edan hasta las rodillas y tendr\u00eda una costilla m\u00e1s.<\/p>\n<p>Esta idea perturbadora, la de tratar el cuerpo como si fuera un bodeg\u00f3n y no una figura humana, es crucial para comprender la radical aportaci\u00f3n de la pintura de Ingres, cuyos desnudos femeninos, ubicados en entornos orientales cargados de misterio y sensualidad, se han convertido en im\u00e1genes arquet\u00edpicas de la representaci\u00f3n del deseo. Algo que fascinar\u00eda a los surrealistas y que vemos reflejado en algunas obras de <strong>Salvador Dal\u00ed<\/strong> expuestas en el Museo Reina Sof\u00eda. <a href=\"http:\/\/www.museoreinasofia.es\/coleccion\/obra\/retrato\" target=\"_blank\"><em>Retrato de espaldas<\/em><\/a> o <a href=\"http:\/\/www.museoreinasofia.es\/coleccion\/obra\/figura-finestra-figura-ventana\" target=\"_blank\"><em>Figura en una ventana<\/em><\/a> deben mucho al imaginario de Ingres.<\/p>\n<div id=\"attachment_5274\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-5274\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-5274\" title=\"El Ba\u00f1o Turco\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/el-bao-turco-623x356.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/el-bao-turco-623x356.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/el-bao-turco-623x356-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-5274\" class=\"wp-caption-text\"><em>El Ba\u00f1o Turco<\/em>. Ingres,1862. \u00a9 Mus\u00e9e du Louvre.<\/p><\/div>\n<p>Despu\u00e9s de visitar la gran exposici\u00f3n del Museo del Prado, decido acercarme a las salas del siglo XIX espa\u00f1ol, en busca de aquellas influencias m\u00e1s inmediatas. Sin duda es <strong>Federico Madrazo<\/strong>, hijo de Jos\u00e9 de Madrazo, compa\u00f1ero de Ingres en Par\u00eds, el que tiene una mayor conexi\u00f3n con el artista franc\u00e9s. Sus retratos de la burgues\u00eda comparten la elegancia del atuendo, la adecuaci\u00f3n de los entornos para describir a los modelos y sobre todo el dinamismo de las posturas, que siempre escapan de la rigidez academicista a trav\u00e9s de una sabia composici\u00f3n apoyada en l\u00edneas diagonales. Sin embargo, mientras la pintura de Federico Madrazo se caracterizar\u00e1 por una pincelada vibrante, muy espa\u00f1ola, la de Ingres es lisa y parece un esmalte, como la de Rafael.<\/p>\n<p>Ingres alcanz\u00f3 un enorme \u00e9xito en vida y a\u00fan hoy es uno de los pintores m\u00e1s influyentes de la historia del arte. La exposici\u00f3n antol\u00f3gica del Museo del Prado es una ocasi\u00f3n excepcional no s\u00f3lo para disfrutar de un gran autor, cuya obra no est\u00e1 presente en las colecciones espa\u00f1oles (a excepci\u00f3n de un cuadro de la Fundaci\u00f3n Casa de Alaba), sino tambi\u00e9n para hacer una relectura de los propios fondos de nuestros museos desde una nueva perspectiva.<\/p>\n<div id=\"attachment_5275\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-5275\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-5275\" title=\"Damas\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/damas-623x356.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/damas-623x356.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/damas-623x356-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-5275\" class=\"wp-caption-text\"><em>Amalia de Llano y Dotres, condesa de Vilches.<\/em> Federico Madrazo, 1853. \u00a9 Museo Nacional del Prado. <em>La condesa de Haussonville.<\/em> Ingres, 1845. \u00a9 The Frick Collection.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con motivo de la exposici\u00f3n que el Museo del Prado dedica a Ingres, me he planteado hacer un recorrido por el Paseo del Arte en busca de las deudas y de la influencia del maestro franc\u00e9s. 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