{"id":9030,"date":"2017-03-03T18:51:39","date_gmt":"2017-03-03T17:51:39","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/?p=9030"},"modified":"2020-12-15T19:11:33","modified_gmt":"2020-12-15T18:11:33","slug":"picassoversuslautrec","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/2017\/03\/03\/picassoversuslautrec\/","title":{"rendered":"Picasso versus Lautrec"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_9031\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-9031\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-9031\" title=\"Picasso Lautrec 1. 623x356\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/picasso-lautrec-1--623x356.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/picasso-lautrec-1--623x356.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/picasso-lautrec-1--623x356-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-9031\" class=\"wp-caption-text\"><em>En un reservado (En el Rat Mort),\u00a0<\/em>c. 1899. Tolouse Lautrec. <em>La espera (Margot),<\/em>\u00a01901. Picasso.\u00a0\u00a9 Sucesi\u00f3n Pablo Picasso. VEGAP, Madrid, 2017.<\/p><\/div>\n<p>La gran virtud de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.esmadrid.com\/agenda\/picasso-lautrec-museo-thyssen-bornemisza\" target=\"_blank\">la exposici\u00f3n que hasta el 21 de enero relaciona en el Museo Thyssen-Bornemisza los primeros a\u00f1os de Picasso con la obra de Lautrec<\/a> es haber trascendido los t\u00f3picos de un arte muy connotado por la leyenda. Con s\u00f3lo decir sus nombres \u2013<strong>Picasso, Lautrec; Lautrec, Picasso<\/strong>\u2013 parece llen\u00e1rsenos la boca de absenta y nos vemos inmediatamente transportados al Par\u00eds anterior a la Primera Guerra Mundial, el de las primeras vanguardias y los cabarets Montmartre y Montparnasse, pero lejos de recrearse en este universo lleno de clich\u00e9s ya manidos, la muestra reflexiona con delicadeza y profundidad en aspectos tanto estil\u00edsticos como biogr\u00e1ficos de dos creadores marcados por una enorme sensibilidad.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Toulouse Lautrec y Pablo Picasso no llegaron a conocerse nunca en persona. Sin embargo, antes de instalarse en Par\u00eds, el joven espa\u00f1ol ya estaba familiarizado con el lenguaje del artista franc\u00e9s. Su influencia hab\u00eda sido notable en toda Europa. Era, despu\u00e9s de todo, la aut\u00e9ntica encarnaci\u00f3n que hab\u00eda so\u00f1ado a\u00f1os atr\u00e1s el poeta Charles Baudelaire en su libro <em>El pintor de la vida moderna<\/em>. Sus carteles para cabarets y teatros marcaron un antes y un despu\u00e9s en el dise\u00f1o gr\u00e1fico. Introdujeron por primera vez en Occidente recursos propios de <strong>la estampa japonesa<\/strong>, como el silueteado de los personajes y la construcci\u00f3n del espacio a base de planos superpuestos, y reflejaban una espontaneidad y viveza que los hac\u00eda aparecer siempre apuntes del natural. Picasso, en ese momento, era un reci\u00e9n llegado al mundo del arte, su nombre no sonaba demasiado a\u00fan y sus pinceles todav\u00eda ten\u00edan muchos caminos que explorar.<\/p>\n<p>Por otra parte no pod\u00edan tener personalidades m\u00e1s diferentes. Picasso era un joven seductor y seguro de s\u00ed mismo que hab\u00eda vivido ya la bohemia en Madrid y Barcelona, y Lautrec, que proven\u00eda de una familia aristocr\u00e1tica, era sin embargo un hombre fr\u00e1gil que padec\u00eda fuertes dolores debido a una grave enfermedad relacionada con el desarrollo de los huesos. Los dos frecuentaron los bajos fondos de Par\u00eds y <strong>establecieron fuertes amistades con los habitantes de la noche<\/strong>. La bailarina Jane Avril y Valent\u00edn el Descoyuntado aparecen en muchas de las obras del Lautrec y a\u00f1os m\u00e1s tarde Picasso retrata a los personajes del circo y a su amigo Casagemas, que se quit\u00f3 la vida por desamor.<\/p>\n<div id=\"attachment_9032\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-9032\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-9032\" title=\"Picasso Lautrec 2. 623x356\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/picasso-lautrec-2--623x356.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/picasso-lautrec-2--623x356.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/picasso-lautrec-2--623x356-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-9032\" class=\"wp-caption-text\"><em>La pelirroja con blusa blanca<\/em>, 1889. Toulouse-Lautrec.\u00a0<em>Mujer con flequillo<\/em>, 1902. Picasso. \u00a9 Sucesi\u00f3n Pablo Picasso. VEGAP, Madrid, 2017.<\/p><\/div>\n<p>Precisamente esta nueva forma de expresar del desamor y la melancol\u00eda es lo que conecta las obras de Lautrec y Picasso en lo m\u00e1s profundo. Aparte de las innumerables coincidencias t\u00e9cnicas y formales,<strong> hay una tristeza que impregna incluso las escenas de mayor desenfreno<\/strong> \u2013el canc\u00e1n o los acr\u00f3batas\u2013 que sigue pareci\u00e9ndonos muy contempor\u00e1nea todav\u00eda hoy. El profesor Calvo Serraller, comisario de esta exposici\u00f3n, ha sabido construir un hilo narrativo que no s\u00f3lo encuentra numerosas similitudes entre las dos obras, sino que tambi\u00e9n ahonda en las vidas de dos artistas que una y otra vez volvieron a indagar en sus fantas\u00edas, sue\u00f1os y terrores en busca de preguntas universales.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de visitar esta exposici\u00f3n queda claro que Picasso no ser\u00eda Picasso sin Lautrec. <strong>Ni la etapa azul ni la etapa rosa se comprender\u00edan si antes el pintor espa\u00f1ol no hubiera versionado una y mil veces la obra del franc\u00e9s<\/strong>. Hasta el final de su vida, como se explica en la muestra, Picasso conserv\u00f3 en su estudio una fotograf\u00eda de Lautrec, ya que nunca neg\u00f3 esta enorme influencia sin la que probablemente jam\u00e1s hubiera desarrollado el cubismo. As\u00ed que Picasso\/Lautrec, que puede verse hasta principios de enero en el Museo Thyssen-Bornemisza es sobre todo una reivindicaci\u00f3n del segundo.<\/p>\n<div id=\"attachment_9033\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-9033\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-9033\" title=\"Picasso-Lautrec 3. 623x356\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/picasso-lautrec-3--623x356.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/picasso-lautrec-3--623x356.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/picasso-lautrec-3--623x356-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-9033\" class=\"wp-caption-text\"><em>El ingl\u00e9s en el Moulin Rouge<\/em>, 1892. Toulouse-Lautrec. <em>Gustave Coquio<\/em>t, 1901. Picasso.\u00a0\u00a9 Sucesi\u00f3n Pablo Picasso. VEGAP, Madrid, 2017.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La gran virtud de\u00a0la exposici\u00f3n que hasta el 21 de enero relaciona en el Museo Thyssen-Bornemisza los primeros a\u00f1os de Picasso con la obra de Lautrec es haber trascendido los t\u00f3picos de un arte muy connotado por la leyenda. 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