{"id":9497,"date":"2018-04-16T13:07:12","date_gmt":"2018-04-16T12:07:12","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/?p=9497"},"modified":"2018-04-17T07:20:27","modified_gmt":"2018-04-17T06:20:27","slug":"los-codices-madrilenos-de-leonardo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/2018\/04\/16\/los-codices-madrilenos-de-leonardo\/","title":{"rendered":"Los c\u00f3dices madrile\u00f1os de Leonardo"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_9499\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-9499\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-9499\" title=\"Autorretrato atribuido a Leonardo da Vinci, circa 1512, Biblioteca Reale di Torino. Public Domain\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/leonardodavinci-copia.jpg\" alt=\"Autorretrato atribuido a Leonardo da Vinci, circa 1512, Biblioteca Reale di Torino. 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Public Domain<\/p><\/div>\n<p>Dice el cient\u00edfico Jos\u00e9 Manuel S\u00e1nchez Ron que puso una \u00fanica condici\u00f3n cuando le encargaron comisariar la <strong>exposici\u00f3n <a href=\"https:\/\/www.esmadrid.com\/agenda\/cosmos-biblioteca-nacional\" target=\"_blank\"><em>Cosmos<\/em><\/a><\/strong><a href=\"https:\/\/www.esmadrid.com\/agenda\/cosmos-biblioteca-nacional\" target=\"_blank\"><em>,<\/em> <\/a>que puede visitarse hasta el pr\u00f3ximo 9 de septiembre en la<a href=\"https:\/\/www.esmadrid.com\/informacion-turistica\/biblioteca-nacional\" target=\"_blank\"><strong> Biblioteca Nacional de Madrid<\/strong><\/a>. La muestra es un recorrido de lo general a lo particular, del origen del Universo y la explosi\u00f3n de la vida en nuestro planeta a las fronteras de la tecnolog\u00eda, aunando Ciencia, Historia y Cultura. En ella se puede ver el <strong>mapa de Juan<\/strong> <strong>de la Cosa,<\/strong> el mapamundi de las <em><strong>Etimolog\u00edas<\/strong><\/em> de San Isidoro, las<strong> Tablas Astron\u00f3micas<\/strong> dirigidas por Alfonso X el Sabio, la <strong>Biblia de Gutenberg<\/strong> de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla, el gran tapiz bruselense con <strong>H\u00e9rcules<\/strong> cargando a sus hombros todo el peso de la esfera celeste, maquetas del <strong>telescopio Herschel,<\/strong> del cohete espacial <strong>Ariane 2<\/strong>&#8230; Vamos, que a la visita no le falta detalle as\u00ed que no es f\u00e1cil deducir qu\u00e9 tesoros echaba de menos el comisario.<!--more--><\/p>\n<div id=\"attachment_9500\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-9500\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-9500\" title=\"Montaje de la exposici\u00f3n \u201cCosmos\u201d, Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/montaje1-copia.jpg\" alt=\"Montaje de la exposici\u00f3n \u201cCosmos\u201d, Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/montaje1-copia.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/montaje1-copia-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-9500\" class=\"wp-caption-text\">Montaje de la exposici\u00f3n \u201cCosmos\u201d, Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a<\/p><\/div>\n<p>La respuesta es que se sumaran a todas esas maravillas dos manuscritos conocidos como los <strong>C\u00f3dices de Madrid,<\/strong> y su autor no pod\u00eda ser otro m\u00e1s que el perejil de todas las salsas que mezclen ciencia, arte, una pizca de leyenda y un poco de picante: <strong>Leonardo da Vinci.<\/strong> Son las piezas que para S\u00e1nchez Ron marcan la diferencia y convierten la exhibici\u00f3n en un acontecimiento extraordinario. Adem\u00e1s de su valor intr\u00ednseco (son m\u00e1s de 500 p\u00e1ginas de anotaciones, dise\u00f1os y apuntes del genio renacentista), su peripecia hasta recalar en Madrid es una historia con inesperados giros de gui\u00f3n en el \u00faltimo minuto que merece ser contada. Incluye herencias, extrav\u00edos, trucos de magia, plagios, leones, casas encantadas y hasta reyes. As\u00ed que vamos a seguirles la pista.<\/p>\n<p>A la muerte de Leonardo, los manuscritos pasaron a <strong>Francesco Melzi,<\/strong> su ayudante, secretario, albacea, heredero y <em>bellissimo fanciullo molto amato<\/em> del maestro. El bell\u00edsimo y amado muchacho, creci\u00f3, se cas\u00f3, tuvo nada menos que ocho hijos y leg\u00f3 los c\u00f3dices a uno de ellos, Orazio, para pasar -50 a\u00f1os despu\u00e9s- a manos del escultor Pompeio Leoni, quien se los traer\u00eda consigo cuando vino a trabajar a la corte espa\u00f1ola. Y una vez aqu\u00ed, se hizo con ellos un caballero del que dec\u00edan que \u00abvive s\u00f3lo en una mansi\u00f3n de Madrid y sus servidores son aut\u00f3matas de madera\u00bb. Llegados a este punto, un peque\u00f1o inciso, porque el personaje en cuesti\u00f3n, <strong>Juan de Espina,<\/strong> se merece unas l\u00edneas.<\/p>\n<div id=\"attachment_9501\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-9501\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-9501\" title=\"Protecci\u00f3n met\u00e1lica de la cabeza del caballo Sforza en Codex Madrid II, Leonardo da Vinci, XV-XVI. MSS\/8936, BNE\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/davinci2-copia.jpg\" alt=\"Protecci\u00f3n met\u00e1lica de la cabeza del caballo Sforza en Codex Madrid II, Leonardo da Vinci, XV-XVI. MSS\/8936, BNE\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/davinci2-copia.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/davinci2-copia-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-9501\" class=\"wp-caption-text\">Protecci\u00f3n met\u00e1lica de la cabeza del caballo Sforza en Codex Madrid II, Leonardo da Vinci, XV-XVI. MSS\/8936, BNE<\/p><\/div>\n<p>Hidalgo, tirador de esgrima, contable, sacerdote, m\u00fasico y rentista, Juan de Espina se gan\u00f3 fama de<strong> brujo y nigromante<\/strong> por sus estudios de astronom\u00eda, por los artilugios de todo tipo que coleccionaba para nutrir su gabinete de maravillas y por las veladas que organizaba en<strong> su casa de la actual calle Puebla,<\/strong> cerquita de la Gran V\u00eda. A ellas asist\u00eda asiduamente su amigo <strong>Francisco de Quevedo<\/strong> y tambi\u00e9n se dejaba caer por all\u00ed el rey Felipe IV.\u00a0 As\u00ed ocurri\u00f3 el \u00faltimo domingo de febrero de 1627. Juan de Espina plane\u00f3 un espect\u00e1culo en el que su sal\u00f3n se transformaba de repente en una espesa jungla por la que deambulaba un le\u00f3n mec\u00e1nico de su invenci\u00f3n, sembrando el terror y amenazando con despedazar al propio monarca. Bueno, ese era el plan, porque al final el artefacto se descompuso en varios pedazos y la fiesta acab\u00f3 en baj\u00f3n para el monarca, que esperaba emociones m\u00e1s fuertes.<\/p>\n<p>Pero si\u00a0<strong>los c\u00f3dices est\u00e1n hoy en Madrid<\/strong> y no en el Museo Brit\u00e1nico quiz\u00e1s fue, precisamente, por ese fiasco y otros malentendidos. Ansioso por recuperar el favor del rey, Juan de Espina le neg\u00f3 los libros al mism\u00edsimo Pr\u00edncipe de Gales (que beb\u00eda los vientos por llev\u00e1rselos a la p\u00e9rfida Albi\u00f3n) y se los dej\u00f3 en<strong> herencia<\/strong> a la Corona espa\u00f1ola, siendo depositados en la biblioteca de la\u00a0Torre Alta del Alc\u00e1zar<strong>.<\/strong> Una equivocaci\u00f3n en su signatura hizo que se les perdiera la pista a principios del siglo XIX, y tuvieron que ser los americanos, americanos de la Universidad de Massachussets para ser exactos, quienes en 1967 redescubrieran los <strong>manuscritos extraviados<\/strong> entre los fondos de la Biblioteca Nacional.<\/p>\n<div id=\"attachment_9502\" style=\"width: 633px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-9502\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-9502\" title=\"Mecanismos reguladores de la velocidad de rotaci\u00f3n de un reloj en Codex Madrid I, Leonardo da Vinci, XV-XVI. MSS\/8936, BNE\" src=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/davinci1-copia.jpg\" alt=\"Mecanismos reguladores de la velocidad de rotaci\u00f3n de un reloj en Codex Madrid I, Leonardo da Vinci, XV-XVI. MSS\/8936, BNE\" width=\"623\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/davinci1-copia.jpg 623w, https:\/\/blog.esmadrid.com\/blog\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/davinci1-copia-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><p id=\"caption-attachment-9502\" class=\"wp-caption-text\">Mecanismos reguladores de velocidad de rotaci\u00f3n de un reloj en Codex Madrid I, Leonardo da Vinci, XV-XVI. MSS\/8936, BNE<\/p><\/div>\n<p><strong>Los ocho vol\u00famenes<\/strong> que componen los c\u00f3dices est\u00e1n encuadernados en cuero, escritos con la caracter\u00edstica sanguina de Leonardo y con su no menos caracter\u00edstica man\u00eda de escribir de derecha a izquierda, en espejo. Tratan de mec\u00e1nica, est\u00e1tica, \u00f3ptica, geometr\u00eda y poliorc\u00e9tica, que es como los iniciados llaman al arte de fortificar las posiciones militares. Por cierto, cuentan que uno de los <strong>dise\u00f1os<\/strong> que aqu\u00ed aparece como el no va m\u00e1s poliorc\u00e9ticamente hablando es un proyecto muy, muy, pero que muy inspirado (por no decir copiado) en dos <strong>castillos<\/strong> anteriores: el de la Mota, en Medina del Campo, y el de Salses, levantando por Fernando el Cat\u00f3lico en el ahora Rosell\u00f3n franc\u00e9s. La Sociedad General de Autores de Espa\u00f1a no se fund\u00f3 hasta 1899, as\u00ed que nada que reprochar al italiano. Adem\u00e1s, en cualquier caso, el delito ya habr\u00eda prescrito.<\/p>\n<p>En los cuadernos encontraremos muchas ideas m\u00e1s. Entre ellas, <strong>bocetos<\/strong> para el monumento ecuestre a los Sforza, apuntes para un reloj de agua y hasta un dise\u00f1o de ala delta que, como luego se demostrar\u00eda, resulta plenamente funcional. Vamos, que vuela. Hay algunas anotaciones que son m\u00e1s de andar por casa, como<strong> notas de gastos,<\/strong> listas de libros de su biblioteca o una relaci\u00f3n del fondo de armario del artista, que no dejaba al azar su<em> look.<\/em> Y quiz\u00e1s oculta a\u00fan <strong>misterios<\/strong> sin resolver. Hay quien asegura que, en un pu\u00f1ado de p\u00e1ginas supuestamente arrancadas, estar\u00edan las claves para la <strong>construcci\u00f3n de un robot.<\/strong> Un caballero articulado, vestido con armadura y capaz de andar, sentarse y mover las extremidades gracias a complejos sistemas hidr\u00e1ulicos, cables y poleas. Al margen de las leyendas, la realidad es fascinante por s\u00ed misma, as\u00ed que los C\u00f3dices de Madrid (y el resto de piezas seleccionadas por S\u00e1nchez Ron) bien merecen una visita a la Biblioteca Nacional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dice el cient\u00edfico Jos\u00e9 Manuel S\u00e1nchez Ron que puso una \u00fanica condici\u00f3n cuando le encargaron comisariar la exposici\u00f3n Cosmos, que puede visitarse hasta el pr\u00f3ximo 9 de septiembre en la Biblioteca Nacional de Madrid. 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