Nuevo Año Chino. Foto de Iván Martínez.

Marcelo Usera fue el coronel que urbanizó a principios del siglo XX las tierras de cultivo que había heredado de su suegro, el «Tío Sordillo». Ni corto ni perezoso le dio su propio nombre a la arteria principal, que puede considerarse la Gran Vía del distrito y por la que el día 11 de febrero discurrirá el desfile del Año Nuevo Chino. Luego, a cada miembro de su familia le asignó una calle: Gabriel Usera, Nicolás Usera o Isabelita Usera. Pero, aparte de esta anécdota y de esta cita obligatoria, lo que hoy hace único y singular a este distrito, ubicado a 30 minutos andando de la almendra central de Madrid, es la vida de sus barrios. Aquí residen alrededor de 140.000 personas procedentes de las cuatro esquinas del globo. Casi podemos dar la vuelta al mundo sin salir de los 8 kilómetros cuadrados que ocupa Usera.

Junto al metro de Usera, en la calle de Amparo Usera número 46, se levanta el mercado del mismo nombre. Vende productos de todo el mundo, ya que además de la comunidad china, en el distrito también viven muchos madrileños nacidos en Latinoamérica, especialmente en Bolivia, Ecuador y Venezuela. Por la zona es fácil encontrar pastelerías y restaurantes en los que degustar arepas, tamales, pan de yuca y empanadillas. Quién se adentre con curiosidad por estas calles descubrirá también bares, salones de fiesta, discotecas y peluquerías en los que la música hispana tiene todo el protagonismo. Estos establecimientos son el centro de una comunidad de la que forman parte más de 10.000 vecinos.

Inside Usera. Laguna. Foto de Álvaro López del Cerro.

Arte urbano y relojes de sol

Desde el mercado podemos acercarnos a la calle de Juan Español, donde se encuentran algunas de las intervenciones del proyecto Madrid Paisaje Urbano, una iniciativa del Ayuntamiento para transformar la imagen de los barrios. En el número 12 se encuentra el mural Inside Usera, obra del artista Laguna, y en el número 47 La Venus de Usera, de Sue975. La diosa lleva casi una década protegiendo desde esta medianera a los vecinos. El estilo constructivista es característico de este creador, uno de los más relevantes del arte urbano. Otras intervenciones similares son Robot cocina de Spok, a dos pasos de allí en la de calle Gabriel Usera, y La caída de 3TTM en Marcelo Usera 168.

Justo detrás de esta zona se encuentra la Colonia Moscardó, que antes de ser bautizado con el nombre del general, se conocía como la Colonia Salud y Ahorro. En 1982 el diseñador Alberto Corazón y el matemático Juan José Caurcel recibieron el encargo de darle un nuevo lustre al barrio. Entonces se les ocurrió instalar más de una decena de relojes de sol en sus fachadas, que se han restaurado hace un par de años. Son joyas del diseño que no pasan desapercibidas.

Muro de los deseos. Foto de Iván Martínez.

Nuevo Año Chino. Foto de Iván Martínez.

La pequeña China

Desde el mercado tomamos la calle de Nicolás Sánchez hasta el corazón del Chinatown madrileño. Restaurantes, cafeterías, pastelerías, tiendas de ropa, centros culturales y supermercados cubren todas las necesidades de la comunidad asiática y hacen las delicias de los visitantes, que pueden viajar al otro lado del mundo con sólo dar un par de pasos por esta zona de la ciudad. A pocas manzanas de aquí, en el cruce de las calles Olvido y Dolores Barranco, el Ayuntamiento colocó en 2022 la escultura de un oso panda, símbolo del país. Y pronto se levantarán dos arcos de bienvenida en las inmediaciones.

En esta web está la programación completa del Año Nuevo Chino, que incluye conciertos, exposiciones, cuentacuentos y talleres, en esta parte de la ciudad y también en otros lugares de Madrid, como la Plaza de España, el Paseo de Recoletos, el Museo de Antropología, la Cineteca y el Centro Cultural de China en Madrid. En la calle Dolores Barranco se ha instalado un muro de los deseos y en la plaza de la Junta Municipal del Distrito un mercadillo un mercado de la primavera.

Nuevo Año Chino. Foto de Iván Martínez.

Nuevo Año Chino. Foto de Iván Martínez.

Pradolongo

Entre las 18 y las 20 horas del sábado 10 de febrero el parque de Pradolongo acoge una gran fiesta para recibir al año del Dragón de madera. DJ Yang animará una sesión de música que acabará con un espectáculo pirotécnico. Pero el parque de Pradolongo es un lugar interesante para visitar cualquier día del año: más de 70 hectáreas que incluyen un Jardín Botánico, un estanque y el Centro de educación ambiental y cultural Maris Stella, ubicado en la conocida «iglesia del gallo» o la «iglesia rota», tal y como la llaman los vecinos. En este espacio, durante estas fiestas, se imparten talleres de papiroflexia, marionetas y caligrafía. Además presenta dos exposiciones, una sobre plantas chinas, y otra sobre el cuaderno de dibujos de Zhong Lyu, que incluye paisajes urbanos de Shanghai, Madrid y Barcelona. Desde la calle del Cristo de la Victoria puede accederse a una loma con vistas sobre el parque.

No es la única zona verde del distrito. El Manzanares separa Usera de los distritos de Arganzuela y del Puente de Vallecas. Mientras hacia al norte encontramos el centro comercial Plaza Río 2, en la zona este, justo encima del barrio de San Fermín, se abre otro de los paisajes más bonitos de Madrid: el arranque del Parque Lineal del Manzanares, diseñado por el arquitecto Ricardo Boffil y coronado por una escultura de Manolo Valdés, desde cuyo cerro se obtiene una vista panorámica de la ciudad y la sierra. Justo debajo se encuentra la Caja Mágica, unas pistas de tenis cubiertas que también sirven para otro tipo de usos, como conciertos y festivales, y que fue construida por Dominique Perrault. Esta parte del río tiene la particularidad de no haber sido canalizada y reúne buena cantidad de árboles de ribera. ¡En sus márgenes pueden verse conejos, zorros, abubillas, gallinetas o azulones!

Nuevo Año Chino. Foto de Iván Martínez.

Bilblioteca José Hierro. Foto de Iván Martínez.

José Hierro y Lou Reed

Tal vez los nombres de un poeta y de un músico sean los dos más famosos vinculados al distrito. Al autor de Agenda o Cuaderno de Nueva York la Comunidad de Madrid le rindió un homenaje cuando en 2003 bautizó la biblioteca pública  de  la calle Rafaela Ybarra 43 como José Hierro. Es obra de los arquitectos Iñaki Ábalos y Juan Herreros, que imaginaron unos ventanales similares a unos libros colocados de manera algo irregular sobre una estantería. Incluso podemos imaginar que alguno tiene las páginas entreabiertas. Es uno de los puntos neurálgicos del barrio, lugar de encuentro de estudiantes y lectores.

Durante los primeros años de la transición y en la Movida el estadio Román Valero acogió numerosos conciertos. Algunos todavía recuerdan entre carcajadas lo que le sucedió a Lou Reed. El 20 de junio de 1980 la estrella dio uno de los conciertos más breves de la historia del rock. Parece que por culpa de una huelga de transporte o tal vez debido a la cantidad de gente que quería colarse, el músico tuvo que retrasar su actuación dos horas. A los quince minutos de actuación uno de los espectadores le arrojó una lata vacía que impactó en su cara. Harto, el autor de Walk on the Wilde side abandonó el escenario y el público se lanzó a las tablas para hacerse con la batería y la guitarra, en lo que se conoce como el «Motín del Mosca».

Del mercado de Usera a la Cordillera de los Andes; de las costas del Caribe al estanque de Pradolongo; de la calle Nicolás Sánchez a los hutongs de Pekín; de la ribera del Hudson al Manzanares. Así es este distrito de Madrid: Usera, el mundo en un área de 8 kilómetros cuadrados.

La Caja Mágica. Foto de Álvaro López del Cerro.

Parque Lineal del Manzanares. Foto de Álvaro López del Cerro.

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